Los pacientes asmáticos suelen tomar muchos medicamentos, lo cual puede producir más caries, mal aliento y problemas en las encías. Además, muchos de esos pacientes olvidan llevar sus inhaladores a las consultas con el dentista, lo que hace que se causen más ataques de asma estando con el odontólogo.
Estos pacientes tienden a respirar por la boca, lo cual combinado con los medicamentos para la enfermedad, causa un menor flujo de saliva. Esta condición se conoce como “boca seca” y se puede aumentar el mala aliento y las caries. La saliva tiene un efecto limpiador en la boca, y cuando se produce menos cantidad de la misma, los pacientes asmáticos corren más riesgo sufrir complicaciones bucales. Cuando una persona no se cepilla ni usa hilo dental, sus encías pueden inflamarse.
Los pacientes asmáticos que sufren de ansiedad cuando deben consultar con el dentista, deben informarle al profesional sobre su enfermedad, así el dentista podrá tomar las medidas necesarias para evitar que el paciente sufra un ataque de asma durante el procedimiento dental.
El factor determinante para vencer la ansiedad por la consulta es una buena comunicación entre el dentista y el paciente; si tu próxima consulta te pone nervioso, aquí te dejamos unos consejos para controlar tu ansiedad:
Recuerda siempre lleva tu inhalador a la consulta para evitar sufrir un ataque de asma.
Fuente: www.es.deltadentalins.com/oral_health/asthma.html